Harem

Quizás seas solo el espejismo de esta tormenta de arena
quizás fue solo que aluciné que te bebía,
como desesperada en el Oasis.


O es acaso tu Oasis una tierra ambulante
que jamás encuentras cuando regresas,
y siempre te rescata cuando huyes.


Tal vez sea solo la entrada a un Harem
al cual tengo pase libre,
y siempre segura la salida sin retorno.

Y cuando despierta, me sobrevienen los sueños
veo tus ojos encendidos por candorosas siluetas,
adicto eres, a las musas Nuevas.

En la frente llevo un sello,
es tu marca de propiedad
en el que se lee claramente:





Autor: Qyмεяα
Fotografía:"Rapunzel 24"
de "Moon real"

rescate


Te deslizas como licor en las venas,

circulas y te incendias y me ofuscas.


Confiesas susurros de palabras.

Revelas solo evocaciones de sucesos,

solo destellos y enigmas.


Transparentas la piel y dejas libres los huesos.

Dejas libres de ultratumba los fantasmas.


Invocas de un solo trago,

los más untuosos secretos.

Divulgas los más feroces simulacros.


Incineras todo rastro . . .


Y recobro la locura.



Autor:
Qyмεяa
Pintura: "Atajo" de Arturo Rivera


la puerta Secreta


P
ero tu mente blanca, con tintes rojos y azules,
como un glorioso amanecer, se aleja obsesivamente.

Buscas el refugio de las diferencias
que como abismo nos separan.

Una trampa en la que caigo
sin que la tiendas.

Y sigues ahí, impasible,
"inocente", inocuo

como un delicioso banquete
que preciso saborear
fruto a fruto.

Esa absurda y freak sensación
al estar juntos

me deja un difuso sabor
y una dulce fantasía a la vista de mis pupilas.

Busco frenéticamente la puerta secreta de esa gran muralla
y se, que la encontraré

. . .

Autor: Qyмεяa
Fotografía: “Trébol 10” de Qyмεяa


devienes

Devienes,
no solo por obsesión,
Devienes por déjà-vu
de un pasado, tan tangible
como las líneas en mis manos,
Devienes aunque trato de aparentar
que no te has consumado,
ocultando tus marcas en mi cuerpo.

Y sin embargo devienes como una bendición
renuevas tus marcas, enciendes mis ojos,
bombeas mis latidos
se abre el mundo entero a mis pies
(siempre desnudos cuando se trata de vos)

estrujo con ellos las campiñas francesas,
y las pampas argentinas
siento esa helada humedad
de las montañas tibetanas en la madrugada
sentada viendo tu luna en plenitud
arrojándome al abismo y remontando un vuelo ligero
como un mar de nubes en el Teide.

Me Devienes en insight
en un eterno insight de abundancia
escondido subcutáneamente
esperando el estallido que te hiciese resonar.

Usurpas los rostros, los cuerpos,
te siento, aquí y ahora como esas tibias manos ansiosas
Eres todo cuanto me rodea, más allá de mi burbuja personal
Eres todo lo que exhalas,
Eres más de lo que imaginaba
y deseaba . . .


más sublime incluso que la gratitud que detonas.



A todas las criaturas míticas que me hospedan en su andar


Autor: Qyмεяa
Fotografía: “Obligada 3” de Qyмεяa
Pintura: “New Day Dawns” de Peter Wileman


El Golfo (Sabinosa) - atardecer -


Y sombra se descuelga

y madura aire abajo

la semilla abierta

de la tarde entregada.



Humillado, no vencido,

palpita en la penumbra

el corazón del Gigante,

no es su tiempo el nuestro

y este mar que arde lo sabe.


Y este mar que arde lo sabe.



Autor: Manuel Chinea

Pintura:"Shepherd with a Flock of Sheep"

de Vincentvan Gogh

Pintura y tinta

Como olvidar
los paseos de tu sagacidad,
los refugios galácticos que escondías (para mi),
cada uno para demostrar que se amanece infinitamente.

Como olvidar
tu respiración agitada y tus pupilas dilatadas,
ese sudor que te recorría,
todas la distancias que nos enlazaron,
viendo caer las caretas de nuestras múltiples personalidades.

Las palabras festejando la conciencia,
esa conciencia acidita que hacías flotar con tus manos,
con tus pinceles,
con tus ojos de mirada inexistente.


Como olvidar Tu olor a pintura y la tinta pegajosa de mis dedos,
el Encuentro de nuestras bocas del otro lado del monitor,
como olvidarían todo las arterias que han bombeado al ritmo de tus traiciones.

Como olvidar,
aun sin memoria, olvidar no es viable,
el olvido, desvivir, Retornar sería,
un hubiera preciso y Tangible.


Olvidar. . .
más utópico q haberte habitado.

PD: Una
Qyмεяa para un Cerbero


Autor: Qyмεяa
Fotografía: “Qyмεяa Primigenia” de Qyмεяa
Pintura: “La Jeune Martyre” de Paul Delaroche



deseo Concedido

Si tuviese suficiente espíritu, para separarlo en las finas capas de las que se compone, y pudiera acompañarte con una de ellas, me tendrías a tu lado, y verías que la mirada que desprende la Qyмεяa no es soñadora ni endulzada, verías que mi cuerpo aunque exacto, y al tacto dócil y suave, no es mas que un puñado de años agrios.

Tendrías lo que tanto deseabas, ahí, junto a ti, tocarías mis manos frías, pues esa es su condición permanente, podrías acariciar con tu aliento mi "carita de angelito", que no es más que la máscara que cubre todos los rostros atemorizantes de lo que soy, una Qyмεяa.

A cambio tendrías mi confortante amor, el mismo que me encarcela, tendrías para alegrar tu tristeza mi honesta sonrisa, que tal vez sea lo más natural que hay en mí, dicen los que la han visto, que ella puede iluminar las sombras de sus penas.

Me verías parada viendo al infinito, con mi mirada melancólica, me verías cuando cierro los ojos, pensando que haría con las otras capas del espíritu, a con quién estuvieran, a qué se dedicarían, a qué otras almas acompañarían para reconfortar, amar, seducir, sentir, guiar.

Si algunas de ellas serían tan osadas para Ser sin la máscara, y se dedicaran a la soledad, se dedicaran a contemplar el mundo bajo sus pies desnudos, se dedicaran a sonreír a los más pobres; a los más hermosos; a los más puros; a los más desalmados; si pudieran reunir un conjunto de curiosos que se sentaran a su alrededor a escuchar las sabidurías que he atesorado, si, como Siddhartha, recorrieran todo lo que se puede Ser y hacer por el mundo entero.

Y cuando estuviesen dentro o fuera de otro cuerpo, cuando estuviesen arañando y lamiendo el sudor, cuando transitaran de polo a polo tirando del cabello o besando los pies, cuando ellas gritaran y gimieran tomando lo que es suyo, cautivando y concediendo el deseo a otros, cuando llegasen al éxtasis, entonces retornarían todas ellas al origen, por un instante. Y sabrías que no soy tuya.

Me tendrías, y en un tiempo, te darías cuenta que, siempre tuviste una muñeca, obsesionada por conservar intacto el disfraz, como un jarrón “hermoso” y antiguo que por dentro guarda el valor para dejar salir todas las partes libres, las alas, el rugir, el galope fugaz o el serpenteo sigiloso, cada una para ser lo que Es.

Tal vez el deseo concedido, entonces, sea tu perdición.


. . . o la mía


Autor:
Qyмεяa
Fotografìa: fragmento de "Trébol 6" de
Qyмεяa
Pintura: " El ángel Guardián" de Arturo Rivera